• Textil Amazonía
  • Textil Laguna colorada
  • Salar de Uyuni
  • Textil Rio Mamoré

 
 Cultura :: Cine
 
Cronologia de la Época Sonora

1930: Debemos volver por un instante a principios de la década de los 30. Ese año, en el mes de Junio, el Teatro Municipal fue escenario de la primera proyección sonora. Sin embargo, el avance de la novedad fue lento, aunque era ciertamente irreversible. Todavía a mediados de los 30 seguían haciéndose pruebas y experimentos para mejorar la calidad de las proyecciones sonoras, sin que los resultados parecieran satisfacer enteramente al público.
De todos modos, para el cine boliviano fue ya se dijo, encrucijada tremenda.

1947: Kenneth Wasson, un norteamericano no llegado a Bolivia tiempo antes, funda la productora BOLIVIA FILMS donde hará sus primeras armas el mayor documentalista nacional de la época contemporánea. Jorge Ruiz.

1948: En ocasión de realizarse los festejos del IV Centenario de fundación de La Paz, la empresa Emelco rueda el largometraje documental titulado "Al pie del Illimani". Se trata en realidad de la sucesión de pequeños cortos cada uno dedicado a su vez a uno de los aspectos de aquella celebración. De todos modos, creo que este puede ser legítimamente considerado el primer largometraje sonoro boliviano.

Ese mismo año, Ruiz conoce a Augusto Roca, brillante operador técnico con quien formará una pareja inseparable y fundamental para esta nueva époc de nuestro cine.

1949: Bajo la dirección de Alberto Perrín Pando, cooperado por Ruiz y Roca, se rueda la primera película boliviana en color. Era el cortometraje "Donde Nació un Imperio" filmado en la Isla del Sol tratando de rescatar el recuerdo de los orígenes del Imperio Incaico.

1953: En marzo de este año, casi exactamente 11 meses después de haber tenido lugar la revolución del 9 de abril de 1952 que cambió definitivamente el rostro del país, por decisión del gobierno del MNR se crea el INSTITUTO CINEMATROGRAFICO BOLIVIANO (I.C.B).

Fue este el único intento de apoyo estatal al cine. Dirigido inicialmente por Waldo Cerruto, el I.C.B debía servir de ente promotor al desarrollo cinematográfico nacional. Lamentablemente, con el correr del tiempo fue abandonado ese objetivo inicial para reducirse a ser una agencia de propaganda gubernamental.

Pese a ello, a lo largo de su existencia, el I.C.B. cumplió dos tareas fundamentales. En primer lugar, a través de varios cientos de documentales y noticieros dejó testimonio histórico de aquellos acontecimientos trascendentales. Todos los hechos básicos de la revolución nacional quedaron impresos en imágenes en movimiento.

Por otra parte, en el Instituto concluyeron todos aquellos que luego habrían de ser protagonistas de la etapa más brillante de nuestro cine. El I.C.B. subsistió hasta 1968, cuando al ser creado Canal 7 empresa nacional de T.V., fue disuelto debiendo ceder todo su patrimonio a la nueva entidad.

También en 1953 Jorge Ruiz rodó "Vuelve Sebastiana", cortometraje que en una reciente encuesta entre críticos, cineastas y otras personas vinculadas a la actividad fue elegido como la película más importante de la historia del cine boliviano. Notable por su fidelidad visual a la cultura del pueblo chipaya, este documental muestra la dura vida de ese grupo étnico en vías de extinción, además de pintar con respetuosa emoción sus ancestrales costumbre. El mayor valor de "Vuelve Sevastiana", reside sin embargo en el hecho de trascender su anécdota para convertirse en un verdadero llamado a volver a las raíces. Fue, por añadidura, el primer film boliviano en obtener u premio internacional, habiendo sido galardonado en el festival organizado por el SODRE (Montevideo).

1954: Jorge Ruiz intenta realizar el primer largometraje sonoro en color. Debía llamarse "Detrás de los Andes", y en el proyecto participaron también Gonzalo Sánchez de Lozada, fundador de la productora Telecine, Hugo Roncal que aquí aparecía como protagonista y luego se convertirá en realizador de documentales, y Raúl Salmón, quien el año anterior había encarado el primer intento de escribir una historia del cine nacional a través del artículo público en la Nación.

Diversos problemas de producción impidieron concluir el proyecto. Sin embargo Telecine produjo después algunos importantes documentales como: "Juanito Sabe Leer" y "Un poquito de Diversificación Económica", ambos dirigidos por Jorge Ruiz en una línea de divulgación de las realizaciones gubernamentales.
Otro hecho fundamental acaecido en 1954, es el acercamiento de Oscar Soria al cine. Un cuento suyo llamado "Los que nunca fueron" fue filmado por Ruiz en el Ecuador. De esa manera, el hasta entonces literato Soria pasó a convertirse en el guionista por excelencia del cine boliviano contemporáneo. Alrededor de su figura se articuló la tarea de tres generaciones de cineastas nacionales, lo cual le ha dado legítimamente el papel de verdadero patriarca de nuestra cinematografía.

1956: Ruiz realiza "Voces de la Tierra", otro de los importantes cortometrajes documentales que aportó a la producción fílmica boliviana. Se trataba de un esfuerzo por recuperar el valor del folclore como pilar cultura de la identidad nacional.

1958: Jorge Ruiz filma su primer largometraje concluido bajo el título de "La Vertiente". Pese a tratarse de una historia de ficción, el documentalista aflora a cada instante en esta película de claro tinte neorealista. La trama cuenta el esfuerzo colectivo del pueblo de Rurrenabaque por construir su sistema de agua potable. A esa línea temática se superponen la historia de amor entre la maestra del pueblo y un cazador de caimanes, así como el nudo dramático del film dado por la enfermedad de uno de los alumnos de la escuela, afectado de parasitosis, hecho que desencadenará precisamente la acción comunitaria. Pese a la precariedad de los medios, la película tiene momentos notables, y es una muestra de la madurez narrativa que ya por entonces había alcanzado Ruiz.

1959: Regresa a Bolivia, luego de estudiar en Chile, Jorge Sanjinés Aramayo sin duda la figura central del cine boliviano contemporáneo y posteriormente, nombre esencial del cine latinoamericano. Poco después de llegar, crea junto a Oscar Soria y Ricardo Rada, el grupo Kollasuyo, germen de una conjunción de voluntades que le dio a nuestro cine la dimensión adquirida poco después.

1961: A modo de práctica, Sanjinés realiza su primer cortometraje en nuestro país. Se trata de "Sueños y Realidades", film de propaganda para la Lotería.

1962: Al conmemorarse el décimo aniversario de la revolución de abril, Jorge Ruiz realiza el mediometraje "Las Montañas no Cambian", especie de visión panorámica de los cambios acaecidos en el país durante la década. De claro tono apologético, este documental de largo aliento vale esencialmente por la capacidad fílmica de Ruiz y su visión de conjunto de una Bolivia que había cambiado sin duda.

Hugo Roncal convertido mientras tanto en realizador, filma una de sus obras más importantes: "El Mundo que Soñamos". Allí la historia de la fabricación de un títere, contada desde el punto de vista de la hoja de papel periódico utilizada para hacerlo, adquiere, sobre todo al principio, un nítido tono poético, para luego transformarse también en mensaje propagandístico de ciertas acciones del gobierno.

Por su parte Sanjinés rueda "Un Día Paulino", otro cortometraje inscrito en la misma línea.

1963: Sanjinés, sobreponiéndose a innumerables obstáculos, le brindan a nuestro cine su pequeña gran obra maestra, el cortometraje "Revolución". Denominado por algunos, "El Potemkin de Sanjinés" en algo más de 10 minutos sirviéndose únicamente de imágenes montadas con notoria sabiduría cinematográfica, ofrece una sinopsis perfecta de la historia del país, su miseria, el indoblegable espíritu popular y las represiones que se suceden sin pausa.

"Revolución" le dio a Sanjinés el primero de los innumerables premios internacionales que obtendrá a lo largo de su carrera al ser galardonado en el Festival de Leipzig.

1965: Ya definitivamente en posesión de sus herramientas narrativas, Sanjinés, siempre sobre libreto de Soria, se acerca al tema minero que luego ocupará reiteradamente.

El resultado es "Aysa", otra notable realización donde las imágenes hablan, y hasta gritan, sin necesidad de apoyos adicionales, consiguiendo penetrar en el núcleo del drama de los trabajadores del subsuelo.

1966: Producido por el I.C.B. Sanjinés realiza su primer largometraje: "Ukamau", primera película en aymara. Ese film, del que luego el grupo de Sanjinés, Soria y Rada, tomará el nombre, cuenta con la participación como fotógrafo de Hugo Roncal. El tea: las injusticias y la discriminación que sufren los indios a manos de grupos de mestizos acomodados. En la ocasión sin embargo, todo concluirá con la venganza del aymara cuya mujer fue asesinada por el cholo.

De ritmo notable, ceñido a la propia percepción temporal del grupo cultural retratado, de una belleza alucinante en las imágenes, "Ukamau" es el definitivo despertar de nuestro cine, convertido en la forma de expresión más próxima a los cambios profundos que ocurren en el país.

No puede desde ya, dejarse de lado la presencia de actores como Benedito Huanca y Marcelino Yanahuaya, acompañados por Néstor Peredo, combinación de intérpretes naturales con otros de cierta experiencia previa, recurso que Sanjinés volverá a utilizar más adelante siempre con efectivos resultados.

1968: Regresa al país después de concluir sus estudios en los Estados Unidos, Antonio Eguino, el otro largometrajista fundamental de nuestro cine contemporáneo.
Se cierra el I.C.B. naciendo canal 7. Por una curiosa confusión de conceptos, el Estado pone fin al único intento de apoyo al cine nacional.

Utilizando parte del material filmado para "Detrás de los Andes", Jorge Ruiz concluye el largometraje "Minas Alaska", posiblemente una de las pocas películas en la historia del mundo en que el tiempo transcurrido en la trama fue efectivamente el tiempo que paso hasta la finalización del film. La historia del aventurero buscador de oro Cjarlie Sith, entreverada con las andanzas de una alemana -interpretada por Christa Wagner- afanada en los mismos propósitos, no alcanzó sin embargo a trascender un nivel apenas regular en la estructura global de la película.

1969: El grupo Ukamau, al cual se ha incorporado entretanto Antonio Eguino para asumir las tareas del fotógrafo, su especialidad, filma "Yawar Mallku" segunda obra fundamental en la filmografía de Sanjinés.

La película, primera en quechua, denunciaba la masiva esterilización de mujeres campesinas por miembros del llamado Cuerpo de Paz. Sobre esa línea temática central se articula el proceso de toma de conciencia de un comunario emigrado de la ciudad conde comprenderá que está de todos modos excluido de esa sociedad racista y discriminatoria. Tal verificación acabará de devolverlo al seno de su grupo original. Interpretada nuevamente por actores naturales, especialmente las mismas figuras centrales e "Ukamua", competadas por algunos pocos intérpretes con experiencia previa, la película estuvo a punto de sr prohibida por las autoridades municipales. Solo una intensa movilización de la opinión pública impidió aquello, y "Yawar Mallku" terminó por influir decisivamente para la expulsión del Cuerpo de Paz, registrada poco tiempo después.

Ese mismo año llega a Bolivia Luis Espinal, sacerdote jesuita quien se convertirá en animador fundamental de la cultura cinematográfica boliviana, especialmente a través de su labor como crítico, autor de textos y profesor de toda una generación. Espinal fue asesinado en 1980.

En otra línea paralela al cine político, comprometido de Sanjinés, se ruedan durante el año dos películas pertenecientes al siempre renovado intento de hcer un cine comercial. Se trata de "Volver" de Germán Becker, Alberto Paciello y Jorge Ruiz, y "Crimen sin Olvido" de Jorge Mistral, la primera coproducción la Argentina y Chile.
En ambos casos el folclore y el paisajismo intentaron combinarse, sin resultados de demasiado felices, a precarias líneas argumentales.

1970: Sanjinés y el Grupo Ukamau ruedan "Los Caminos de la Muerte", película que nunca llegará a concluirse debido a un curioso accidente registrado en los laboratorios alemanes donde había sido enviado el material.

Antonio Eguino comienza a recorrer su propio camino como realizador filmando el cortometraje documental "Basta", referido a la nacionalización de Gulf Oil Co.

1971: Desechada la posibilidad de concluir "Los Caminos de la Muerte" Sanjinés y el Grupo Ukamau emprenden el rodaje de "El Coraje del Pueblo", obra que marcará una definitiva inflexión en la trayectoria filmográfica del realizador. El tono político se hace más radical y se abandonan los métodos del film de ficción propios del cine comercial de los países industrializados. Esta película, la primera en color que rueda Sanjinés, relata los hechos de la masacre de San Juan, registrada en junio de 1967 a cuya consecuencia murieron docenas de trabajadores mineros. El testimonio directo de los propios protagonistas y sobrevivientes del acontecimiento, substituye al guión imaginario previo. Por otra parte, la película comienza con un recuento histórico que intenta ligar la matanza del 67 a una larga cadena de acontecimientos similares registrados a lo largo de toda la vida republicana.

Calificada por el crítico francés Hennebelle como una de las 20 películas más hermosas de la historia, obtuvo varios precios internacionales y se convirtió en obra fundamental del nuevo cine latinoamericano.

1973: A consecuencia del golpe militar que puso fin al gobierno del Gral. J.J. Torrez, la actividad cinematográfica se ve obligada a un paréntesis. Sanjinés debe emigrar, produciéndose la división del grupo UKAMAU en dos subgrupos, los cuales serán encabezados en adelante por Sanjinés uno de ellos y por Soria-Eguino el otro.
Ya en el Perú Sanjinés ruda "El Enemigo Principal", película que marca su tránsito definitivo hacia nuevas formas narrativas y a una dramaturgia propia adecuada a las costumbres perceptivas del nuevo destinatario esencial de su obra: el hombre del campo heredero de la cultura quechua-aymara

1974: Primer largometraje de Antonio Eguino "Pueblo Chico". La dolorosa visión, lindante con el pesimismo, característica de toda la filmografía de Eguino, aflora rápidamente en esta historia del joven de regreso en Sucre, luego de haber vivido en el exterior, sólo para encontrar todo cambiado y que la reforma agraria ha sido hasta cierto punto un fracaso por no haber podido quebrar las viejas diversiones socioculturales.
Se pone en Marcha el Festival Llama de Plata auspiciado por el Centro de Orientación Cinematográfica, filial boliviana de la O.C.I.C., cuyo propósito es incentivar la importación del cine de calidad, premiando cada año a la mejor película estrenada en la gestión anterior.

1976: Creación de la Cinemateca Boliviana por iniciativa de Mario Mercado VG., en nombre de la Alcaldía de La Paz, Amalia de Gallardo por el C.O.C. y el padre Renzo Cotta por la obra Don Bosco. Al fundar esa entidad destinada a recuperar la memoria cinematográfica del país, Amalia de Gallardo y Renso Cotta ofrecen un nuevo aporte a la cultura cinematrográfica nacional de la cual han sido impulsores permanentes. Para dirigir la nueva entidad son designados Pedro Susz K. Y Carlos Mesa.

Se crea asimismo el Premio Cóndor de Plata, orientado a incentivar la realización de cortometrajes musicales.
Los Hnos. José y Hugo Cuellar Urizar, bolivianos residentes en el Brasil, llevan a la pantalla la novela de Carlos Medinacelli "La Chaskañawi", sin conseguir aprender en el espíritu esencial del texto.

En Francia, Alfonso Gumucio Dagrón, estudiante boliviano del I.D.H.E.C., realiza "Señores Coroneles, Señores Generales", montaje documental en torno a los sucesos políticos acaecidos en el país en 1971.

1977: Siguiendo su línea de investigación de una nueva dramaturgia, Sanjinés rueda en el Ecuador "Fuera de Aquí", película donde retoma hasta cierto punto, la temática de "Yawar Mallku", adaptándola a las formas narrativas que explora.
Antonio Eguino filma y estrena su segundo largometraje.

"Chuquiago" se convierte en un notable éxito de público, siendo la película de mayor recaudación en el año y una de las de mayor acceso de público en la historia del cine boliviano. También en el exterior es acogida con gran interés.

Jorge Guerra Villalba realiza "El Embrujo de mi Tierra", recorrido por las diversas regiones geográficas y costumbres del país, articulada a una historia romántica de escaso vuelo dramático.

1978: En ocasión de celebrarse en nuestro país los VIII Juegos Deportivos Bolivarianos, Miguel Angel Illanes filma un largometraje documental sobre los mismos, registrando esencialmente el ceremonial oficial, pero también las competencias efectuadas en la ciudad de La Paz.

En su última reunión de gabinete, el gobierno del Gral. Hugo Banzer aprueba el D.L. 15604 Ley General del Cine, mediante la cual se crea el Conejo Nacional Autónomo del Cine y se establecen mecanismos de incentivo y promoción al cine nacional. Sin embargo todo queda en buenas intenciones y propósitos, puesto que el texto sólo se aplica de manera muy parcial.

1979: Jorge Ruiz, quien había seguido realizando incontables documentales, tanto en el país como en el exterior, filma "El Clamor del Silencio", dedicado a los cien años de enclaustramiento marítimo. Es, sin lugar a dudas, el mejor trabajo de Ruiz en las últimas décadas.

Hugo Roncal dirige otro cortometraje fundamental "Los Ayoreos", emocionante retrato de vida y costumbres de la tribu selvática de nombre homónimo.

1980: Paolo Agazzi, cineasta italiano afincado en Bolivia dirige "Hilario Condori Campesino" documental en torno a los problemas de los inmies del agro a las ciudades.

Danielle Caillet, esposa de Antonio Eguino al cual colaboró en sus distintos largometrajes en tareas de foto fija, incursiona en la dirección con "Warmi" cortometraje donde aborda la dura condición femenina en Bolivia por medio del testimonio de mujeres pertenecientes a distintas actividades y medios sociales.

1981: Hugo Boero Rojo, novelista, periodista e investigador de la flora, la fauna y las huellas arqueológicas presenta el largometraje documental "El Lago Sagrado", intentando reconstruir las culturas florecidas alrededor del Lago Titicaca, además de poner en evidencia las riquezas allí sumergidas.

Los Hnos. Cuellar Urizar vuelven al país para rodar su segundo largometraje: "El Celibato", adaptación libre de la leyenda del Manchay Puito con severas fallas en la estructura dramática, en la ambientación en el manejo de actores.

1982: Primer largometraje de Paolo Agazzi: "Mi Socio". El viaje de un camionero originario de la zona occidental y su ayudante nacido en el Oriente, es utilizado para ir construyendo un cuadro geográfico y costumbrista del país desde Santa Cruz a L Paz. De claro mensaje integrador, la película ofrece momentos excelentes, junto a otros instantes vacilantes, pero su importancia reside en el hecho de ser el primer largometraje de ficción que abandona la zona aymara-quechua para mirar hacia otras regiones de la realidad nacional.

1984: En medio de la peor crisis económica del siglo, el cine boliviano parece paradójicamente, emprender una nueva etapa de febril actividad.

Paolo Agazzi rueda otro cortometraje: "Abriendo Brecha". Nuevamente su visión integradora aflora al abordar el problema de los trabajadores mies empleados en la zafra de la caña del azúcar. Junto a Agazzi, en labores de fotografía, trabaja Armando Urioste, cineasta boliviano graduado en la escuela de cine de Lodz (Polonia)
Antonio equino concreta su vieja aspiración de hacer una película referida a los acontecimientos de la Guerra del Pacífico de 1879. El resultado se denominó "Amargo Mar" y se constituyó en la película más polémica de la historia del cine nacional. Ello fue consecuencia de su visión iconoclasta de los hechos, basados en las nuevas investigaciones de una corriente revisionista.

A pesar de los graves problemas de producción, y a la eterna penuria e medios materiales, Eguino consiguió un resultado digno desde el punto de vista cinematográfico, además de valioso por el contenido pedagógico de su visión del pasado nacional. Como siempre, sin embargo, el director dejó traslucir su pesimismo esencial respecto al destino del país, en lo que tal vez sea una manera muy útil de provocar la reacción reflexiva del espectador.

De regreso en Bolivia, Jorge Sanjinés y su compañera Beatriz Palacio afrontan el desafío de un largometraje documental concluido como "Las Banderas del Amanecer". Allí mediante un minucioso recorrido por los dramáticos últimos años de la historia del país, se intenta mantener alerta la conciencia colectiva, impidiendo al fragor de los hechos diluir el recuerdo de lo acontecido. Obra abierta, en tanto no pretende ofrecer un final sino arse en la corriente de la vida que continúa al concluir la proyección, pone, como siempre en la obra de Sanjinés, el acento en la esperanza contenida en el movimiento popular.

1985: Paolo Agazzi regresa al largometraje adaptando la novela de Gaby Vallejo de Bolívar Hijo de Opa. La versión cinematográfica recibió el título de "Los Hermanos Cartagena". Su trama intenta trazar un fresco histórico de tres décadas del acontecer histórico nacional, desde el tiempo inmediatamente anterior a la reforma agraria de 1952 hasta mediados de la década de los 80. Ese flujo es visto a través de la historia de dos hermanos, cuyos destinos individuales tratan de resumir el de los propios sectores sociales fundamentales del país.

Agazzi imprimió a su película un tono de violencia y de audacia en imágenes poco frecuentes en el cine boliviano. Por eso mismo provocó rechazos al por mayor, comprometiendo lamentablemente la eficacia misma de la reflexión histórica propuesta.
Juan Miranda, talentoso fotógrafo y camarógrafo con intervenciones en películas de Ruiz, Eguino y otros realizadores locales, pone a consideración del público su primer largometraje: "Tinku - El Encuentro". Próxima a esa corriente a la que vimos en busca de un espacio para el cine comercial hecho aquí, tiene la importancia de ser la primera película contemporánea pensada y filmada desde fuera de la ciudad de La Paz.

De correcta factura "Tinku" peca de endeblez dramática, sin conseguir conciliar de manera feliz su mosaico de escenas geográficas y folclóricas con la historia del niño campesino transformado en gran pianista que regresa al encuentro de sus raíces familiares y culturales.

1989: Después de un largo paréntesis, producto de la crisis global del fenómeno cinematográfico en el país provocada por la multiplicación de cales privados de TV y la piratería de vídeo, Jorge Sanjinés consigue concluir su séptimo largometraje titulado "La Nación Clandestina" que ese mismo año obtuvo la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián (España).

"La Nación Clandestina" es una suerte de síntesis madura y depurada de toda la trayectoria previa de Sanjinés. Articulada sobre la historia de Sebastián, ex-campesino a bien luego de emigrar a la ciudad sirvió a los cuerpos represivos a órdenes de cualquiera de los déspotas de turno, intentando simultáneamente borrar su identidad y sus raíces, muestra el camino de regreso del personaje hacia su comunidad -vale decir a sus orígenes- donde bailará hasta morir la vieja danza del Danzanti a modo de expiación por sus culpas y ofrenda ceremonial a la comunidad. Con una estupenda fotografía y llevado a la práctica con magnífico resultado estético la tesis del plano secuencia integral Sanjinés consigue un resultado conmovedor y reflexivo.

1990: Juan Miranda emprende en Santa Cruz el rodaje de su segundo largometraje. Bajo el título de "Los Igualitarios" se describe allí la trayectoria política de Andrés Ibañez, líder de ideas por así decirlo socialista cuyas arremetidas contra régimen oligárquico gobernante a fines del siglo pasado, fueron brutalmente aplacadas, acusando a Ibañez de estar al frente de un movimiento separatista. El intento de Miranda resultó en parte frustrado por graves deficiencias de guión y realización.

1991: Culminado quince años e arduas gestiones y tropiezos sin fin, que acabaron por concitar la solidaridad del conjunto de la sociedad civil, los cineastas movilizados consiguen del Supremo Gobierno la promulgación de la Ley General del Cine (ley 1302)
El instrumento legal, previamente sancionado por ambas cámaras del Poder Legislativo expresa, por primera vez, en la historia del país la voluntad gubernamental de apoyo al cine nacional.

El texto contempla disposiciones y medidas en cuatro áreas fundamentales:
a) Fomento a la producción nacional en todos los ámbitos del audiovisual;
b) introducción a la temática audiovisual en todos los ciclos del sistema educativo;
c) salvaguardia del patrimonio nacional de imágenes en movimiento;
d) ordenamiento y regulación del mercado audiovisual.

1992: Producto de la aprobación de la Ley 1302 entra en funcionamiento el Consejo Nacional del Cine (CONACINE), entidad de carácter mixto, con representación paritaria en su Directorio tanto de las instancias oficiales relacionadas con la materia de los sectores del quehacer cinematográfico.

EL CONACINE es la máxima entidad rectora en materia cinematográfica. Una de sus tareas centrales es el apoyo a la producción audiovisual boliviana a través del Fondo de Fomento Cinematográfico (FFC), mecanismo de concesión de créditos de bajas tasas de interés para los proyectos previamente aprobados por el Directorio.

1995: La primera Convocatoria del FFC a la presentación de proyectos desemboca en un fenómeno inédito: el estreno de cinco largometrajes bolivianos el mismo año.
De los cinco empero, el primero en llegar a las pantallas fue más bien un intento de usufructuar el clima de euforia que el país vivía por la clasificación del seleccionado de fútbol al Campeonato Mundial USA/94.

Esa película titulada "Viva Bolivia toda la Vida", bajo la dirección de Carlos Mérida quiso combinar secuencias documentales de los partidos con la endeble historia de un niño que sueña llegar a estrella del fútbol. El resultado dejó empero mucho que desear.
Pese a ello el público aguardó con enorme expectativa el estreno de "Para Recibir el Canto de los Pájaros", último largometraje de Jorge Sanjinés, donde el director traza un paralelo entre el momento del choque brutal entre los españoles desembarcados en América y la civilización originaria, con los prejuicios y las formas de discriminación actuales. Todo a través de la historia de un grupo de rodaje que enfrenta la realización de un filme en torno a la Conquista. Espléndidos momentos de cine, secuencias no del todo logradas alternaban en un resultado que provocó una enorme polémica en torno a la propuesta ideológica del realizador.

Una considerable polvareda acompañó asimismo el estreno de "Jonás y la Ballena Rosada" opera prima de Juan Carlos Valdivia sobre la novela homónima de Wolfango Montes V. El libro ironiza en torno a las costumbres e hipocresías de una capa de nuevos ricos formada en Santa Cruz de la Sierra a principios de los 80 en medio del caos económico y del avance del narcotráfico sobre la economía.

La adaptación intentó atenuar los referentes espacio/temporales, entre otros motivos por tratarse de una coproducción con México. Puso asimismo el acento en los ingredientes eróticos de la trama.
Con un despliegue de producción que supero con largueza todo antecedente en el cine nacional, el filme se convirtió en el emprendimiento mas caro de la historia. De excelente factura visual, tuvo notable éxito en santa Cruz, donde había tenido lugar el rodaje. Fue en cambio mas tibio el recibimiento en el resto del país, quizás debido a ciertas fallas de estructura y a una resolución algo confusa de la trama.

En cambio "Cuestión de Fe" fue elogiada de manera casi unánime. Este primer largo de Marcos Loayza empalmó con algunas tradiciones del cine boliviano en la modestia del gasto y el apego a una temática muy local, pero produjo ingredientes poco o nada utilizados hasta entonces: el humor y el suspenso.
Tres amigos viajan hacia los Yungas transportando una virgen de yeso encargada por un narcotraficante de la región. En el camino sufren innumerables peripecias, mientras redescubren el sentido del compañerismo y de la complicidad amistosa. Como toda "película del camino" entraña pues un doble desplazamiento: geográfico pero al mismo tiempo, interior.

Ha sido una de las películas bolivianas más premiadas en festivales internacionales.
Finalmente cerrando este año de inusitada fertilidad se estreno "Sayary" de la montajista boliviana Mela Marquez afincada en Italia.
Acercamiento poético y personal a la ceremonia ritual del tinku, una batalla anual que las comunidades del norte de Potosí utilizan para restablecer de manera simbólica el equilibrio social, geográfico y entre las propias comunidades en su eterna disputa por las tierras siempre escasas y avaras en productos, la película combina secuencias documentales con momentos imaginarios que alternan en un rico diálogo con poemas de Blanca Wituchter y una formidable banda sonora de Sergio Prudencio.

Junto a "Sayary" se estrenó el cortometraje de animación "paulina y el Condor" de la directora Marisol Barragán, una tierna historia no exenta de ironía acerca de niños mies enfrentados al mundo urbano contada mediante la técnica del papel recortado.

En noviembre de 1995 Bolivia se adhirió de manera oficial al Convenio Iberoamericano de Integración Cinematográfica.

1996: Luego de la explosión vino el tiempo de sacar cuentas. Sin embargo durante este año se estrenó "La Oscuridad Radiante" opera prima del sacerdote Hugo Ara, sobre novela, en parte autobiográfica, de Oscar Uzín. Rodada inicialmente en soporte vídeo y en formato de miniserie de tres capítulos para televisión, la historia del sacerdote que se ve asediado por los recuerdos del tiempo de la guerrilla y de las muy diferentes opciones seguidas por quienes entonces hacían gala de un radicalismo a ultranza, quiso testimoniar la encrucijada de la generación de los 70 con sus ejemplos de consecuencia y de lo contrario.

La versión transferida a celuloide para pantalla grande sufría de algunos desequilibrios en el tratamiento dramático y de ciertas inexactitudes históricas que terminaban por opacar el drama del protagonista.

En la línea del cortometraje independiente se estrenó "Ajayu" de Francisco Ormachea, una muy respetuosa visión de las relaciones entre el mundo aymara y la muerte. El tratamiento recuerda por momentos los mejores aciertos de Jorge Sanjinés.
Otro cortometraje a tener en cuenta fue "Skorpio" de Alvaro Zavaleta, adaptación muy libre de un cuento de Julio Ramón Ribeyro a propósito de la conflictiva relación entre dos hermanos

En noviembre, Cochabamba es sede de la Conferencia Extraordinaria de Autoridades Cinematográficas de Iberoamérica organizada por el CONACINE.

1997: Varios proyectos se hallan en marcha al correr estas líneas (31 de mayo). "El Triángulo del Lago", opera prima de Mauricio Calderón vine siendo procesada en laboratorios cubanos. Se trata de una historia que alterna entre el policial, la ciencia ficción y el esoterismo.

"El Día que Murió el Silencio" regreso de Paolo Agazzi al cine. En pleno rodaje homenaje al bolero y a una cierta sensibilidad muy de este lado del mundo a través de una historia de amoríos, venganzas, traiciones y odios eternos, con evidente influencia de García Marquez.

"Yawar" mediomentraje de Davide Sordella pronto a ser estrenado, se introduce en el ámbito de los sueños y de los mitos para poner en cuidadas imágenes la antigua leyenda andina del combate entre el cóndor y el toro.

"Una Mujer como Tu" nuevo intento de refundir tres capítulos de una mini-serie televisa en un lago. Para el caso se trata de episodios de una serie que ensayó con plausibles resultados la dramatización de una puesta didáctica en torno a los riesgos del SIDA y a las necesarias prevenciones. En los episodios seleccionados el director Fernando Aguilar cuenta el desmoronamiento de un grupo familiar a consecuencia de un simple "deslliz" amoroso del padre.
Marcos Loayza, el director de "Cuestión de Fe", rueda actualmente en la Argentina "Escrito en el Agua".

BALANCE NECESARIO

Cinco años de la vigencia de la Ley del Cine, de actividad del CONACINE y del Fondo de Fomento Cinematográfico permiten arribar a inequívocas conclusiones iniciales.

Estas deben considerar además de grave crisis del mercado cinematográfico que llevó a las salas a perder en 15 años, más del 55% del número de espectadores que las frecuentaban en 1982, provocando el cierre de muchas de ellas. La crisis se debe a la multiplicación de la oferta televisiva, primero por los canales privados y recientemente por la TV por cable. Influye de manera significativa asimismo la comercialización ilegal de cientos y hasta miles de títulos ofertados al consumidor en una diversidad de bocas de expendio que van desde vídeo-clubes de lujo hasta puestos callejeros, todos igualmente al margen de la ley en materia de derechos.

Con todos los datos a mano queda claro que la producción boliviana debería estabilizarse en un toque de entre 2 ó 3 ,largometrajes anuales, buscando por lo demás agilizar los mecanismos de coproducción y distribución a mercados próximos y puesto que el interno no permite una adecuada recuperación de costos.


Ánfora virtual - Transparencia
La Unidad de Transparencia, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia ha implementado un Ánfora Virtual, para mantener un contacto directo con la Unidad de Transparencia. Invitamos a que puedan ingresar a ésta para realizar dicho contacto.
Atención Para los Bolivianos en Brasil
  • EMBAJADA DE BOLÍVIA
    Atención de lunes a viernes:
    8:30 a 12:30 y 13:30 a 17:00
    Sección Consular: 8:30 a 12:30
    Teléfonos: (55-61) 33662238
    (5-61) 33664448
    Fax: (55-61) 33663136
    E-mail: embolivia@embolivia.org.br
    Dirección: SES Av. das Nações,
    Quadra 809, Lote 34, Brasilia DF,
    CEP 70200090
Consulados en Brasil
Ferias Datos/Cifras







EMBAJADA DE BOLIVIA EN BRASIL
DIRECCIÓN: SES Av das Nações, Quadra 809, Lote 34, Brasilia DF, - Brasil CEP: 70200090
TELÉFONOS: (55-61) 33662238, (55-61) 33664448 - FAX: (55-61) 33663136
e-mail: embolivia@embolivia.org.br